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Los marcadores que dirigen a Madrid hacia la economía circular

El Ayuntamiento, junto con la Universidad de Alcalá y la empresa Valoriza, han dado un paso más para pasar del viejo paradigma de “usar y tirar” a uno nuevo consistente en producir, reducir, reutilizar, reparar y reciclar en un círculo continuo. Con estos indicadores, la ciudad de Madrid está más cerca de poder aprovechar recursos y reducir su huella ecológica.

La economía circular es un concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad, y cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos (materia, agua, energía, etc.) se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo la generación de residuos. Una lógica que no solo impacta en el medio ambiente, sino que también lo hace en la economía. Con este horizonte, el Ayuntamiento de Madrid sigue dando pasos adelante en su afán de acercarse a la economía vincular y lo hace construyendo un marco de estudio de la generación de residuos de su ecosistema.

Este marco de seguimiento, proyectado por la Universidad de Alcalá de Henares y la empresa Valoriza, tiene el objetivo de medir los progresos hacia una economía circular de una manera que abarque las diversas dimensiones en todas las etapas del ciclo de vida de los recursos, productos y servicios. Se trata de implementar una nueva economía, circular -no lineal-, basada en el principio de “cerrar el ciclo de vida” de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.

Beneficios para todas y todos, ahora y en el futuro

Los beneficios potenciales de la economía circular son muchos y es importante recordar que, además de optimizar la gestión de residuos, la economía circular está destinada a reducir las emisiones de carbono y el uso de recursos a lo largo de las cadenas de suministro, abordando los problemas globales del cambio climático y el agotamiento de los recursos, al tiempo que contribuye a la habitabilidad local y el atractivo de las ciudades. Igualmente importante, pero a menudo menos debatido, es el potencial socioeconómico de la economía circular.

Tanto a nivel europeo – con el Plan de Acción de 2015, el Pacto Verde Europeo y las siguientes iniciativas siguientes- como a nivel estatal – con la Estrategia Española de Economía Circular, ‘España Circular 2030’- se marca un camino donde los ayuntamientos y las empresas deben unirse y caminar de forma conjunta. La ciudadanía, por su parte, reconoce el valor de este nuevo modelo y aporta su granito de arena con el reutilizar, aprovechar y rechazar el consumo de envases prescindibles, entre otras formas de reciclaje.

Una economía incipiente, pero innovadora

Tras el estudio de los datos de 654 empresas (el 27,4% de todas las empresas que operan en la región), el estudio entiende que las empresas que mejor representan la economía circular tiene un perfil de empresa con menos de 50 trabajadores/as, que existen solo 11 grandes empresas (que concentra el 38% de los empleados/as) y estiman que la economía circular proporciona el 0,93% del valor añadido bruto de la economía madrileña. En cuanto a la innovación dentro de estas empresas es notable. A lo largo del periodo 2012-2019, se han presentado 31 solicitudes de patentes relacionadas con la economía circular de las que un 75% corresponden a tecnologías para la gestión de residuos sólidos y el 22% a tecnologías para el tratamiento de aguas residuales. Esto sitúa a Madrid como una potencia de patentes, con el 76% del total de la región y al 25% del país.

Este estudio también saca conclusiones sobre el avance de este nuevo modelo de producción y economía. Por un lado, resalta la resistencia natural al cambio y la falta de cooperación y confianza. Pero también califica de incipiente la internalización de la economía circular en la gestión empresarial. “Se precisa de planes y programas de formación y capacitación”, explica el documento que anima también a tender a la “ecologización de la cadena de suministros permite mejorar puntos problemáticos de la producción empresarial, desde un punto de vista ambiental y ayuda a la empresa a ser más sostenible y circular”.

Conclusiones globales y recomendaciones

El estudio encargado por el Ayuntamiento de Madrid destaca que de manera generalizada las empresas disponen de la información básica para evolucionar y avalan que se puede hablar un lenguaje común que contribuya a desarrollar inversiones verdes generadoras de empleo alineadas con los compromisos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En base a este espíritu, resalta las siguientes recomendaciones:

–Acometer en primera instancia el análisis de la economía circular sobre aquellas empresas directamente relacionadas con la Economía Circular en cuanto a su modelo de negocio.

–Tras la finalización de este primer trabajo y una vez identificado el censo de empresas de la economía circular y diseñada la encuesta, se propone la ejecución de una segunda fase futura que ofrezca una visión más completa del sector y de la economía circular en Madrid.

No obstante, en general las ciudades todavía se centran en las medidas al final de la cadena (la fase de residuos) y se requiere un enfoque más estructural, desarrollando las siguientes acciones:

–Análisis y ampliación de la cadena de valor del sector de la Construcción a través de la puesta en marcha de actividades relacionadas con la construcción circular.

–Análisis y mejora de la cadena de valor del sector de la alimentación.

–Análisis de las cadenas de valor de los bienes de consumo, por ejemplo: equipos electrónicos, muebles, ropa. Estos ofrecen una gran cantidad de oportunidades para la reutilización que no se han desarrollado actualmente.

–Desarrollo de herramientas de conocimiento: educación e información, investigación y redes de intercambio de conocimientos. Crear nuevos conocimientos y compartir buenas experiencias es fundamental para ampliar la transición a una economía circular.

–Crear un “cluster” de empresas vinculadas a la economía circular que identifiquen esta encuesta como un activo de su actividad.

–Desarrollo de la compra pública circular entendida como la compra o contratación de productos o servicios, con el fin de reutilizar de manera óptima productos, piezas y materiales al final de su vida útil. Una demanda circular integral del Ayuntamiento influye directamente en toda la cadena de valor y no solo directamente sobre el proveedor.

–Generar un sistema de incentivos para fomentar la participación de las empresas.