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Pasos adelante para acabar con la brecha de género en las carreras STEAM

Cada vez hay más iniciativas para impulsar la vocación de las niñas y mujeres en las carreras tecnológicas, científicas, de ingeniería o matemáticas. Son unas disciplinas que cada vez cuenta con más estudiantes femeninas, pero que siguen teniendo barreras en el mundo profesional.

Según el Ministerio de Educación, el número de alumnas matriculadas de media en informática o algunas ingenierías no supera el 15%. Por contra, en otras carreras no tecnológicas (como las biosanitarias) ya rondan el 50%. La falta de referentes femeninos en las carreras STEAM (ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas, por sus siglas en inglés) junto con el desconocimiento sobre las mismas hace que su presencia en las aulas universitarias de las carreras STEM sea mínima.

En España, solo un 16,3% de los adolescentes de 15 años prevé dedicarse profesionalmente al área STEM  y, de ese porcentaje, solo el 4,2 % son alumnas. Las mujeres son mayoría en el Bachillerato (53,8 %), sin embargo, solo el 47,3 % de ellas se decide por las ciencias, según datos del informe «Igualdad en Cifras», elaborado en 2021 por el Ministerio de Educación.

El último informe de «Datos y Cifras del Sistema Universitario Español» lo pone de manifiesto: en el curso 2018-2019, aproximadamente siete de cada diez estudiantes de Ciencias de la Salud eran mujeres, mientras que no llegaron a tres de cada diez en Ingeniería y Arquitectura. De hecho, el porcentaje de mujeres graduadas en Informática en el mismo periodo no llegó ni al 10 % del total.

España no es un caso aislado, sino que se trata de una realidad generalizada como denuncia el informe de la UNESCO «Descifrar el código». Según este estudio de 2019, en el ámbito internacional solo el 35% de las personas que estudian carreras STEM en la educación superior son mujeres, y de esas únicamente el 3% se matriculan en tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

En ciencia e investigación también hay brecha de género. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), las investigadoras representaron el 40% del total del conjunto del personal investigador (57.380 mujeres frente a 86.594 hombres). Pese a este dato, sí que hay una ligera mejora en la presencia de mujeres en los puestos de toma de decisiones: en 2020 se contabilizó un 23% de mujeres en puestos de rector/a y un 50 % al frente de un Organismo Público de Investigación (OPI).

Empresas, CEO y brecha laboral

Pese a que grandes empresas están mejorando las cifras de contratadas en muchos puestos, la realidad dista mucho de la igualdad. Facebook, Microsoft, IBM o HP, entre otras, han puesto mujeres al frente de sus filiales españolas. Pero las cifras siguen demostrando que no es la tónica general: solo el 24% de las plantillas de las empresas de innovación tecnológica son mujeres. La propia CEO de Google en España y Portugal, Fuencisla Clemares, señala que las claves son la educación y la visión del talento, pero también la visibilidad y la cultura de empresa.

Por eso se ponen en marcha iniciativas como el ‘11defebrero’, que nació con el objetivo de llenar las agendas de actividades para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebrado en esa misma fecha desde 2015 a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Otra iniciativa es la de #NoMoreMatildas, lanzada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) para denunciar la invisibilidad histórica de las científicas y acercar esta profesión a las jóvenes.

Seminarios, talleres, charlas y encuentros con jóvenes para potenciar la vocación también son otras ideas para acabar con esta brecha de género. Esa sensibilidad ha llevado al BBVA, miembro del Foro de Empresas por Madrid, a apoyar a alumnas STEAM como Blanca Huergo. Con tan solo 17 años, ha sido la primera mujer en lograr una de las cuatro medallas de oro en la Olimpiada Informática Española 2020. Cursando Matemáticas y Ciencias de la Computación en Oxford y al frente de su propio proyecto, ha demostrado que un nombre femenino puede figurar en el podio de unas olimpiadas informáticas y presidir un comité. Todo un referente para un ámbito que tiende a excluir la presencia de mujeres entre números y algoritmos.

Las Olimpiadas Informáticas Femeninas de BBVA

El objetivo de Blanca era conseguir financiación para poner en marcha las primeras Olimpiadas Informáticas Femeninas (OIFem) en España. BBVA vio en ella un claro ejemplo de cómo empezar a cambiar las cosas desde dentro y apoyó su proyecto. “Nuestro objetivo en esta primera edición era conseguir un grupo de unas 30 chicas. Finalmente se inscribieron 120. Eran alumnas que programaban muy poco y logramos que una de ellas consiguiera una medalla de bronce en el campeonato europeo; la verdad es que sobrepasó nuestras expectativas”, comenta Blanca. La Olimpiada Informática Femenina cuenta con el apoyo del patrocinio platino de BBVA junto a otras entidades, para hacer posible el sueño de Huergo de crear una generación de mujeres programadoras.

BBVA, que volverá a apoyar a Blanca en la segunda edición de sus olimpiadas, trabaja de cerca en otros proyectos de promoción de materias científicas entre las más jóvenes, como la competición de Technovation en España, los talleres de tecnología de #GirlsGonna o más recientemente la alianza STEAM por el talento femenino (Foto: ICS Comunicación/Depositphoto).