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1990-2020: treinta años conviviendo con las Torres KIO

Bankia celebra este año el treinta aniversario de las torres KIO, una construcción emblemática para la ciudad y que ha sido testigo de la transformación financiera de la ciudad y de la zona donde se enclava. Pocos saben que es la Puerta de Europa, prima hermana de la de Toledo, la de Alcalá… Por eso, la entidad bancaria ha querido contarnos algo más de su historia.         

Bankia, miembro del Foro de Empresas por Madrid,  está orgullosa de que uno de los edificios más visibles del skyline de Madrid se identifique con la entidad, que tiene su sede corporativa en una de las dos torres. Por ello, celebra que las dos torres, con una inclinación de 15 grados y 113,8 metros de altura, han logrado ser lo que ya presintiera John Burgee, su principal arquitecto: “queremos conseguir que esta estructura simbólica venga a la mente al hablar de Madrid”.

Como explica José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, “las torres Puerta de Europa fueron la continuación en los años 90 de ese eje del Madrid financiero que empezaba en Azca y que ahora continúa en el Área de Negocios Cuatro Torres, con una gran proyección para el mercado de oficinas. De este modo, estos rascacielos se convierten también en un reclamo para atraer a la zona de Plaza de Castilla a todas aquellas empresas que quieran desarrollar su actividad en la capital, generando riqueza y empleo para la ciudad. Este proyecto fue rompedor en su momento y terminó de definir el perfil de la ciudad, completando la visión que daban de ella Torrespaña, el edificio España y Torre Picasso”.

Dada la inclinación de las fachadas de las dos torres, todas las plantas de oficinas son distintas y su distribución se desplaza respecto al núcleo central de ascensores. Cada torre tiene 24 plantas de oficinas, una entreplanta técnica, planta baja y tres plantas de sótano. Pocos saben, además que en principio iban a ser de otro color, con vidrio y granito rosa de Porriño, un material autóctono que cautivó al arquitecto John Burgee cuando llegó a España. Finalmente, por razones constructivas son tal cual las vemos diseñadas con vidrio, aluminio y acero.

En concreto, la torre de Bankia es además un ejemplo de gestión ambiental. Desde el año 2006, la torre está certificada según el estándar ISO 14001, que reconoce el compromiso del banco con la protección del medio ambiente mediante la gestión de los riesgos medioambientales derivados de su actividad. Además, el proyecto ‘Workin Bankia’ busca la optimización y modernización de todos los espacios de la sede operativa.

Ejemplo de todo ello es que en términos de reducción de consumo de agua, ahorra hasta más de un 75%, y que sus equipos de climatización e iluminación permiten un ahorro de más de 1,5GWh. También su mobiliario es sostenible, con certificaciones FSC y declaraciones ambientales de producto para la gran mayoría de sus elementos.

Uno de los últimos avances en gestión ambiental que implantó Bankia en su sede central es la instalación de un nuevo sistema de gestión de llamada de los ascensores que permite una distribución más eficiente de los usuarios entre las plantas. También se han modificado las calderas de calefacción para mejorar su eficiencia.