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Alfred Batet (SIMON): “la luz se ha digitalizado y mejora nuestro bienestar”

El grupo industrial SIMON, miembro del Foro de Empresas por Madrid, fomenta su apuesta por los dispositivos que nos permitan ahorrar luz en casa sin renunciar al confort y fomentando el bienestar. Entrevistamos a Alfred Batet, responsable de negocio digital de la marca.

SIMON se ha convertido en una referencia internacional y líder del mercado nacional desde sus inicios familiares en Olot (Cataluña) hace ya más de 100 años. Su portafolio de producto, con más de 5.500 referencias, abarca pequeño material eléctrico y protección, electrónica, telegestión y telemedida de consumos punto a punto, seguridad (control de accesos, video vigilancia, anti-intrusión, alarmas técnicas), sistemas de conexión de voz, datos y multimedia para puestos de trabajo, canalizaciones e iluminación interior para entornos profesionales basada en tecnología Led.

 

Su esfuerzo por innovar y mantenerse a la vanguardia de las demandas del sector le han llevado a focalizarse en los dispositivos inteligentes. “Nuestro enfoque siempre ha sido proveer soluciones para favorecer el uso de los recursos en los diferentes entornos, de forma más eficiente, maximizando sus beneficios y a su vez, manteniendo su facilidad de uso”, explica Alfred Batet, Global Manager de Digital Strategic Business en SIMON, a quien entrevistamos para nuestra web del Foro de Empresas por Madrid.

 

 

El consumo de luz es una de las mayores preocupaciones en los hogares españoles. ¿Cuál es el enfoque de SIMON para trabajar en este sentido?

 

El consumo de energía, en especial la eléctrica, es una de las principales preocupaciones del usuario final. La tendencia alcista de las tarifas y el desconocimiento de previsión de gasto favorecen ese sentimiento. En cifras, el sector residencial representa el 25% del consumo de energía eléctrica y el 17% del total de la energía final consumida en España, según datos de IDAE. También, las proyecciones a futuro señalan que, la población mundial alcanzará los 10.000 millones de habitantes para el 2050, lo que supondrá un incremento muy significativo (un 43%) sobre la población actual.

 

En definitiva, esto nos lleva a plantear alternativas de consumo si queremos mantener un mundo más sostenible y habitable. En SIMON, nuestro enfoque siempre ha sido proveer soluciones para favorecer el uso de los recursos en los diferentes entornos, de forma más eficiente, maximizando sus beneficios y a su vez, manteniendo su facilidad de uso.

 

Internet de las Cosas (IoT) en los hogares: hemos pasado de la ciencia ficción más lujosa a una cuestión de sostenibilidad y confort, ¿no es así?

 

Destacaría dos variables importantes que han jugado un papel determinante para que sea así.

Primero, por la evolución tecnológica y segundo por la concepción y conocimiento del mercado que tenían los usuarios de estos sistemas. Inicialmente, las herramientas tecnológicas disponibles hace unas décadas y sus limitaciones implicaba una complejidad en su planificación e instalación en el ámbito residencial en particular, así como un coste elevado que el usuario difícilmente visualizaría su retorno, provocando que fuese más una herramienta de “autorrealización” personal que una herramienta para solventar situaciones de “necesidad real”.

 

La evolución tecnológica constante, mencionando por ejemplo entre las tecnologías disruptivas el Internet de las Cosas (IoT), hace posible que hoy podamos disponer de soluciones muy competitivas, sobre todo por ser más flexibles a las necesidades personales de cada uno de nosotros, y que prevén no tener límites en su aplicación. Por consiguiente, el usuario obtiene un beneficio directo, altamente personalizable según su ritmo de vida y situación personal y mucho más fácil de implementar y usar. Esto también ayudado por un usuario más informado, más sensible y concienciado en términos de sostenibilidad y mucho más familiar con estas nuevas tecnologías, por lo que es más consciente de sus necesidades, de su uso y de cómo mediante estas soluciones pueden jugar un papel importante a hacer más fácil su día a día. En definitiva, estos dos factores, han provocado una democratización de este tipo de soluciones.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de este enfoque en los sistemas de luz domésticos?

 

La iluminación es considerada la segunda fuente de consumo en un hogar a nivel eléctrico, por detrás del frigorífico. Es importante tener en cuenta su planificación, tecnología y uso. La iluminación es uno de los factores que más rápido se ha transformado y no deja de evolucionar, con la incorporación de la tecnología LED y los diferentes elementos de gestión que la conforman.

 

Decimos que la luz, se ha digitalizado: dejamos de hablar únicamente de un encender o apagar. Hablamos de cómo la luz incide en nuestro bienestar, como nos puede ayudar a relajarnos, a que despertemos mejor, pero también a ser más productivos, mejorar la concentración, o hasta incluso cómo puede mejorar la recuperación de un paciente mediante la simulación circadiana de la luz. Ya no hablamos únicamente de automatizar rutinas, sino que además contemplamos también cómo la luz nos incide en nuestras conductas o estados de ánimo. Hablamos de confort, pero también salud, ocio, bienestar, seguridad, etc.

 

Hoteles, oficinas y demás, ¿pero SIMON también piensa en las viviendas convencionales?

 

Estamos viviendo un momento mágico de cambios constantes y una transformación global de los sectores que impactará sin duda a nuestros hábitos y comportamientos. Por supuesto. El concepto “hogar” que entendemos hoy, cambiará totalmente debido a muchos factores y no únicamente tecnológicos. Las estructuras familiares, las nuevas formas de trabajo, cómo nos relacionamos, aparición de nuevos servicios a distancia… Todo ello hace que los espacios se vuelvan “líquidos”, rompiendo las barreras entre hogar, trabajo y ciudad.

 

Esto conformará un nuevo escenario donde el usuario como actor principal será mucho más dinámico y exigente con los espacios. Diría que los espacios en general, el hogar en particular, va a dejar de ser un entorno donde se nos ofrecía cobijo, intimidad, confort,… y se va a convertir en un agente activo a tu servicio, solventando las limitaciones humanas en nuestro día a día.